miércoles, 8 de diciembre de 2010

¿Vida de arsénico?...Sin evidencia

Hace unos días la NASA anunció a bombo y platillo, el descubrimiento de una nueva bacteria que sería capaz de incorporar arsénico en lugar de fósforo. El anuncio fue acompañado por la publicación express de un artículo en una de las revistas científicas más prestigiosas de la actualidad, y alcanzó los titulares en prácticamente todos los grandes medios informativos, ya que se presumía que dicho descubrimiento implicaba una redefinición de la química de los seres vivos. Sin embargo, el análisis independiente de la información publicada ha demostrado que la evidencia no apoya dichas afirmaciones.

Los seres vivos están compuestos de materia, principalmente por seis tipos de átomos: Carbono (C), Hidrógeno (H), Nitrógeno (N), Oxígeno(O), Fósforo (P) y Azufre (S), comúnmente referidos como CHNOPS; el P juega un papel importante en muchísimas reacciones con estos átomos debido a sus propiedades catalíticas y la estabilidad de los compuestos que forma. El Arsénico (As), es un elemento muy parecido al P, y debido a esto es tóxico para prácticamente todos los seres vivos. Los átomos de As pueden engañar a muchas moléculas biológicas y ocupar el lugar del P, sin embargo estos átomos no poseen las características para llevar acabo otras reacciones esenciales por lo que el efecto de los átomos de arsénico en un organismo es el de secuestrar a moléculas biológicas, inutilizándolas tornándolas inútiles en el proceso.

Los investigadores de la NASA buscaron en el lago Mono, localizado en EEUU, por una bacteria que fuera capaz de sobrevivir a altas concentraciones de As. Debido a las filtraciones provenientes de montañas cercanas, este lago tiene de manera natural alta concentraciones de arsenatos (-AsO4), y los esfuerzos llevaron a la identificación de la bacteria GFAJ-1, que es capaz de reproducirse en altas condiciones de arsenatos. Esta es una observación interesante pero esperada, después de todo la bacteria tiene que sobrevivir de alguna manera en su ambiente natural; valdría la pena estudiar el mecanismo que usa para sobrevivir, pero los investigadores no abordaron este problema.

En lugar de eso, los científicos aumentaron artificialmente la concentración de arsenatos en rondas sucesivas sin añadir fosfatos (-PO4). Esto no significa que el P haya sido eliminado sino que su concentración se redujo drásiticamente. Lo verdaderamente importante, es que los científicos sólo lograron que la bacteria se reprodujera con una concentración de arsenatos de la mitad que en su ambiente natural, y que la bacteria se reproduce mucho más rápido cuando se añaden fosfatos (-PO4) al medio. Esto sugiere que las bacterias realmente utilizan P y que son capaces de contener, de alguna forma desconocida, las altas concentraciones de As.

El comunicado de prensa de la NASA, está acompañado de un video en el que se muestran varios tipos de moléculas en los que los átomos de P han sido sustituidos por As. Sin embargo, la publicación técnica sólo indica que se purificó ADN, y este proceso se realizó sin lo controles adecuados para eliminar el arsénico que los mismos investigadores añadieron al medio para demostrar que la bacteria podía sobrevivir. En otras palabras, el hecho de que se encontrara As en el producto purificado, no demuestra que dicho elemento esté realmente unido a las moléculas que dicen, podría tratarse de átomos disueltos en la solución que contiene el ADN.

Otro dato importante, es que los investigadores nunca midieron la cantidad de As directamente, sino solamente las proporciones As/C y P/C. Los detalles técnicos de dichas mediciones están más allá del alcance de esta entrada, pero la Profa. Rosie Redfield de la University of British Columbia, demostró contundentemente que las proporciones reportadas significan que cada genoma de dicha bacteria tendría 200-400 átomos de As, contra unos 2,000,000 (10 mil veces más) de átomos de P.

En resumen, los científicos demostraron que si colocas a las bacterias en un medio con alta concentración de arsenatos y sin añadir fosfatos, la proporción de As aumenta y la de P disminuye. A partir de ahí los investigadores hicieron un montón de suposiciones injustificadas para llegar a una conclusión que no tiene validez científica. Como lo mencioné antes, la adaptación de la bacteria GFAJ-1 a su ambiente natural altamente alcalino y rico en arsenatos, es un fenómeno digno de investigarse por si mismo, pero uno sólo puede concluir lo que los datos indican, no lo que le gustaría que pasara. También es importante mencionar que muchos medios sólo repiten lo que dicen los comunicados de prensa que, por su naturaleza, no son imparciales, es necesario cierto grado del escepticismo y acudir a las publicaciones científicas directas.

Referencias:

1 comentario:

Blanca dijo...

El entusiasmo de los estudiosos es causa común de muchos mitos en la ciencia, si no se develan a tiempo su verdadera aportación. Este artículo representa magníficamente la necesidad de la crítica y validación de cualquier resultado, felicidades al bloguero.

Publicar un comentario

 
Creative Commons License
La Ciencia explicada by La Ciencia explicada is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial 3.0 Unported License.